Cómo evitar el dolor de pies

Cómo evitar el dolor de pies

Los pies son la base de nuestra salud, por eso no debemos olvidar su bienestar. De ella dependerán nuestras articulaciones y nuestra postura.

Sea cual sea nuestra actividad cotidiana, para evitar el dolor de pies y mantener una correcta salud podal, tenemos que elegir el calzado adecuado a nuestras necesidades y características particulares.

Guiarnos por la moda no es la mejor manera de calzarnos. Hay que tener en cuenta una serie de criterios que garantizarán que el zapato o zapatilla que nos llevamos de la tienda es el correcto.

Los diferentes tipos de pisada

No hay dos pies iguales, por eso los deportistas saben muy bien que para mejorar su rendimiento deportivo es muy importante elegir las zapatillas adecuadas para su forma de pisar. Así, podemos ser pronadores, supinadores o neutros, en función de cómo se apoye el pie en el suelo.

En caso de pronación o supinación, hay grados, y una leve inclinación suele ser normal y no necesitar de calzado específico.

Si empezamos a tener molestias lo mejor es que nos hagan un estudio de la pisada en un centro de biomecánica para saber si nos conviene usar una plantilla a medida.

Así, evitaremos lesiones comunes y dolorosas como la fascitis plantar, que supone un dolor de pies constante sobre todo en la zona de la planta, y que podrá exigir el uso de antiinflamatorios, la terapia manual de un fisioterapeuta y estiramientos diarios.

Consejos para evitar el dolor de pies

Lo natural para el ser humano es caminar descalzo, aunque con la vida moderna usamos zapatos por comodidad y moda. Así, cada vez tenemos los músculos más atrofiados, por lo que es una buena idea que los niños jueguen sin zapatos y que de adultos realicemos ejercicios para fortalecer los pies y recuperar movilidad.

En verano es cuando más problemas hay con la salud podal: el uso de sandalias y chanclas, que apenas sujetan el pie, no lo amortiguan ni lo mantienen estable, pueden provocar fascitis, dolores en el empeine, el tobillo y el tendón de Aquiles. Los zapatos de tacón no son adecuados, pero tampoco lo son los planos;

lo ideal es un tacón de no más de 3 centímetros, para compensar tensiones en la zona del metatarso.

Más de eso, pueden provocar deformidades en los pies y daños en articulaciones y columna, al descompensar por completo nuestro centro de gravedad y la distribución del peso corporal.

Las zapatillas de deporte se acercan a lo que es el calzado ideal: proporcionan sujeción, amortiguación y estabilidad. Hay muchos modelos que podemos usar para nuestra vida cotidiana si trabajamos en entornos informales. Si no, el calzado casual puede aportar beneficios parecidos y permitirnos mantener un código de vestimenta adecuado.

La salud podal como prioridad

El dolor de pies es solo una señal de que algo estamos haciendo mal. Puede ser que no usamos el zapato adecuado o que nuestra pisada exige más cuidados de los habituales.

En cualquier caso, la salud de los pies y su bienestar deben primar sobre la moda y la estética.

Fuentes de referencia:
https://elpais.com/elpais/2014/09/25/buenavida/1411650938_501950.html
https://www.vitonica.com/carrera/tipos-de-pisada-y-consecuencias-cuando-corremos
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Fuente: http://www.pixabay.com
Nombre del autor de la imagen: © sweetlouise
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Publicado el 16 enero 2018 en las siguientes categorías: Actualidad, Blog

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